Los tatuajes y los piercing forman parte de lo que se conoce como “body art” o el arte de la decoración del cuerpo, que incluye una serie de técnicas más o menos agresivas, aunque en su mayoría permanentes.

El tatuaje es un dibujo permanente realizado en la piel mediante pequeñas agujas que inyectan pigmento.

El piercing consiste en perforar con agujas u otros instrumentos punzantes piel o mucosas.

Aunque parezca algo muy actual, son prácticas muy antiguas empleadas por distintas culturas con fines muy variados: estéticos, religiosos, marca de identidad o de pertenencia a un determinado grupo, tribu o familia, castigo o señal de esclavitud. En los últimos años, esta práctica se ha extendido, y se ha convertido en una moda no sólo entre los adolescentes sino también entre personas adultas.

 

Los riesgos más frecuentes están relacionados con las condiciones higiénicas en las que se hace, los cuidados posteriores hasta su cicatrización, la experiencia del personal que lo haga, los materiales utilizados, el lugar del cuerpo donde te lo hagas y tu propio estado de salud

Tienen en común que rompen la barrera de protección natural del cuerpo humano, compuesta por la piel y las mucosas. Esto puede comportar la aparición de infecciones de tipo local o generalizadas: hepatitis, VIH (probabilidad baja). Otras complicaciones son: alergias a las tintas y material utilizado, cicatrices deformes y hemorragias en zonas ricas en vasos sanguíneos.

 

Casi uno de cada cinco piercing se complica con una infección bacteriana. Los que provocan más problemas son los que se realizan en el cartílago de la oreja o de la nariz, en el tabique nasal o en el labio. La boca es la principal vía de entrada de material externo de nuestro cuerpo y por esto tiene varios mecanismos de protección. La perforación del labio o de la lengua rompe esta protección en la zona donde se realiza y favorece la aparición de infecciones. Además se pueden producir rotura de dientes, dificultad para masticar, alteración en la producción de saliva, pérdida del sentido del gusto traumatismos o desgarros

 

Los tatuajes pueden tener complicaciones a largo plazo

Es desaconsejable realizarlos en zonas donde alguna vez se pueden introducir agujas o catéteres porque hay el riesgo de que entren en el organismo pigmentos que pueden ser nocivos. Por ejemplo, en la zona lumbar, donde se administra anestesia epidural, o en algunas zonas del brazo. Además de las posibles complicaciones sanitarias, los tatuajes también pueden comportar problemas psicosociales, pueden llegar a estigmatizar a una persona.
Por esto, los tatuajes deben ser biodegradables, es decir, deben desaparecer al cabo de unos años. Y lo mismo debe pasar con las micropigmentaciones que se realizan por estética, en los labios o en los ojos.

 

 

¿Qué debemos tener en cuenta antes de realizarnos un tatuaje o un piercing?

(Podemos consultar toda la información en: http://ow.ly/XWml4)

 

Donde ir. Debemos acudir a un establecimiento que garantice unas correctas normas de higiene. Debe estar registrado en la Consejería de Sanidad y Consumo y los aplicadores deben haber realizado un curso de formación. (Consultar Registro de Establecimientos de Tatuajes, Micro pigmentación, “Piercing” u otras prácticas similares de adorno corporal)

Debemos exigir:

  • Los profesionales deben lavarse las manos antes y después de la práctica, utilizar guantes estériles y de un solo uso, utilizar ropa y calzado limpio y de uso exclusivo.
  • Deben darte una hoja de consentimiento informado. Hay que leerla atentamente, contiene información importante. Los menores de edad no emancipados deben contar con un consentimiento autorizado por sus padres o tutores.
  • Pide factura, será útil en caso de cualquier reclamación
  • Consulta a tu médico si padeces algún tipo de enfermedad o infección, si tienes reducidas las defensas, si estás tomando algún medicamento, si tienes alguna enfermedad de la piel (dermatitis, acné, psoriasis…), si tomas anticoagulantes. Si eres donante de sangre, recuerda que no podrás donar hasta que haya pasado un año.

 

Una vez realizado, hay que observar una serie de cuidados

Con los piercing: lavarse siempre las manos antes de tocarlo. Limpiarlo y moverlo dos veces al día. Si se ha puesto en la lengua o labios se debe evitar el alcohol, tomar chicle y comidas picantes, y hay que limpiarlo después de comer, beber o fumar. El tiempo de cicatrización depende de la zona: entre 4 y 6 semanas la lengua y entre 6 y 12 el entrecejo

Con los tatuajes: no quitarse la venda protectora hasta pasadas 24 horas. Después debe lavarse diariamente con agua o suero y jabón antiséptico, sin frotar y aplicar pomada protectora. No se debe tomar el sol ni bañarse en el mar o la piscina hasta que haya cicatrizado por completo. El tiempo de cicatrización es de unas cuatro a ocho semanas

 

¿Se pueden eliminar los tatuajes?

Depende del color: el negro, azul oscuro y rojo son los que se eliminan mejor, el amarillo no suele eliminarse con ningún tratamiento y el resto se eliminan parcialmente.

Los tatuajes temporales o no permanentes se realizan a base de henna natural que deja un color rojo castaño sobre la piel y dura entre tres días y una semana. Últimamente se está introduciendo la henna negra. Este color se obtiene al añadir a la henna otros colorantes, cuyo uso sobre la piel está prohibido porque pueden provocar reacciones alérgicas y sensibilizaciones permanentes

 

Signos de alarma: acude al médico si después de hacerte el piercing o tatuaje aparece cualquiera de estos síntomas: fiebre, enrojecimiento y/o inflamación, dolor o molestias en la zona de la intervención