Después de 25 años de subidas ininterrumpidas el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) que pagan los vecinos experimentará una bajada considerable y llegará al mínimo que permite la ley en 2019.

El tipo de gravamen será del 0,46% en 2018 y del 0,40% en 2019, frente al 0,57% que estaba fijado desde 1992. Con esta medida los vecinos pagarán durante estos dos años 1.500.000 € menos, bajando el recibo un 20%, una reducción muy superior a la bajada del 3,6% que prometió el alcalde en la campaña electoral.
Una vivienda que este año ha pagado 823 euros de IBI pagará 723 euros en 2018 y 673 euros en 2019.

La medida fue aprobada en el pleno del 15 de septiembre por todos los grupos políticos, a excepción del PP. Esta medida del Ayuntamiento se une a la reducción de los impuestos de la plusvalía, la basura para aquellos que aplican compostaje doméstico, las tasas de certificados, el ICIO, Vehículo híbridos y eléctricos, etc.