CLÁSICOS EN VERANO: DANCES & FANTASIES. EUSKAL BARROK ENSEMBLE


Ficha artística
Miren Zeberio Violín Barroco y Rabel
Pedro Estevan Percusión
Enrike Solinís Laudes& Guitarras
PROGRAMA
Pavana P. Attaignant (1494 – 1552)
Makam – I Hüseyni Sakil-I Aga Riza, XVII th
Buselik Asirani Mss. D. Cantemir, XVII th.
Pavana del Re Mss.Venecia. Anónimo, XVI th.
Galliarda la Traditora
Allemanda d’,amor
Saltarello
Chacona R. de Viseé
Quatre Branles les Fagots P. Phalèse (c.1510 – 1574)
Lacrimae Pavan John Dowland (1563 – 1626)
Ground after Scotch Humour N. Matteis (1670 – 1714)
Lady Carey ́s Dompe Anonimous, XVI th.
Marionas – Chacona G. Sanz (1640 – 1710) / N.Matteis (1670 – 1714)
Sonata J. Pérez de Albéniz XVIII th.
Fandango eta Porrue Traditional
Paduan V Johann Hermann Schein (1586 – 1630)
Courant Dolorosa IX
Músicas de la Europa antigua
Bourrée d’Avignonez Philidor l’Aisné (c. 1690)
Sarabanda Italiana Anónimo XVII th
Canarios G. Sanz (1640 – 1710)
PROGRAMA
NOTAS
El programa Dances & Fantasies gira en torno a la música Europea del renacimiento y barroco. En los siglos XV al XVII no se había roto
aún el cordón umbilical que unía lo culto con lo popular: y hallamos muchos ejemplos de bassi ostinati , esas bases para la improvisación que utilizaron todos los compositores cultos del Rencimiento y Barroco (¡hasta Bach!) y hoy nos parecen cosa del blue s, de las músicas callejeras, demostrando que la línea marcada entre la música popular y culta de épocas pasadas, en algunos casos, hoy ya convertidas en tradicionales, es muy fina y muchas veces se llegan a confundir. Pues en el Renacimiento y Barroco no había clásicos aún, y el flujo de ritmos y formas desde la calle a
los palacios era continuo: alemandas, pavanas, correntes, sarabandas y gigas en la suite francesa, pero también jácaras, marionas, canarios y
fandangos en España, caponas y pasacalles en Italia… bailes, llegados muchos de ellos del mundo de los esclavos, de los barcos que cruzaban de África a América y de ahí a Europa, de ese ambiente observado por las clases pudientes con una mezcla de desprecio y atracción, y hasta cierta envidia. Cantemir merece un comentario aparte. Príncipe ilustrado y protomusicólogo moldavo de inicios del XVIII que fue miembro de la Real Academia de Berlín; su música habla de un repertorio barroco interpretado en el Imperio Otomano que hoy revive.
